lunes, 25 de julio de 2016

La sonrisa del chacal. Nueva edición ampliada



Alberto Santos, Editor

5 de junio de 2016

LA SONRISA DEL CHACAL
José Ramón Sales

El segundo caso de Aristarco de Alejandría.

Alejandría, año 132 a.C. El reinado de Tolomeo VIII está a punto de caer a causa de la lucha de poder contra su esposa Cleopatra II. Mientras, en la afamada urbe una cadena de horrendas muertes convulsiona a sus ciudadanos. ¿Quién es la sombra que acecha a los mortales y que parece confundirse con la noche? Nicomedes, el gran bibliotecario, hace llamar al investigador Aristarco de Alejandría, tal vez el único hombre capaz de resolver el terrible misterio.
Aristarco y su fiel amigo Graco, pronto se verán envueltos en una oscura trama, donde los misterios del Antiguo Egipto y las intrigas políticas jugarán un peligroso papel. Sumergidos en la intrincada ciudad, entrarán en los recovecos de un juego mortal, desde los sensuales salones de Cleopatra hasta los hermosos lugares como el Gran Faro o la Biblioteca de Alejandría, también trampas mortales para los incautos.
Extraños rituales, ciencia alquímica, son algunos de los retos que pondrán a prueba las capacidades analíticas de Aristarco de Alejandría, en uno de los más arriesgados casos de su carrera.
“Pretendo vivir intensamente las situaciones que describo, y viajar a los mundos que recreo.”
José Ramón Sales
“Las imágenes que evoca nos asaltan fácilmente, creemos que Samos y Alejandría eran tal como nos dice el autor.”
César Noragueda (Asociación de Escritores Noveles)

"Lo importante de esta nueva edición de Alberto Santos-Imágica Ediciones, radica en la exhaustiva corrección a la que se ha sometido la obra, así como en las ampliaciones, cuyo punto culminante reside en el nuevo y penúltimo capítulo titulado "A la luz de la luna".
     
                                    

lunes, 9 de noviembre de 2015

Entrevista de Alberto Santos Editor a José Ramón Sales, el autor de la saga de Aristarco de Alejandría

    


 

 

Entrevista de Alberto Santos Editor a José Ramón Sales, autor de la saga de Aristarco de Alejandría. 2015 




¿Cuál es el último libro que has leído?
El espejismo de Dios, de Richard Dawkins.

¿Qué libro te ha marcado más?
Tal vez, Drácula, cuando lo leí en la adolescencia.

¿Qué libro te gustaría haber escrito?
Creo que El señor de los anillos.

¿En qué novela te gustaría vivir o ser un personaje de ese mundo?
En La raza venidera, de Edward Bulwer Lytton

¿Tu autor favorito?
J.R.R. Tolkien por El señor de los anillos.

¿Tu canción favorita?
All I ask of you, del musical de Andrew Lloyd Webber, El fantasma de la ópera.

¿Tu película favorita?
Alien, el octavo pasajero.

¿Qué prefieres, villano o héroe?
Tengo alma de héroe romántico.

¿Qué historias te gustan más: románticas, aventuras, ciencia-ficción, fantasía, intriga, terror u otra?
Cualquiera, siempre y cuando estén bien escritas, tengan una prosa rica en matices y no adolezcan de una falta de ritmo. Aunque tengo especial predilección por la obra de ensayo.

¿Qué tres cosas te llevarías a una isla desierta?
Mi mujer, una buena colección de libros y el kit de Robinson Crusoe, en el que se incluya mucho papel y tinta.

¿Qué tres deseos le pedirías al Genio de la Lámpara Maravillosa?
Que la gente desarrollara más su intelecto y el pensamiento crítico con el fin de erradicar muchos de los males sociales. Que todo el mundo tuviera una vida larga y próspera. Y que para paliar el aburrimiento leyeran mis novelas.

¿A qué edad empezaste a escribir? ¿Recuerdas qué te motivó?
Como he citado en otras ocasiones, mi vida es un apunte a pie de página. De una forma u otra, siempre he estado escribiendo, ya sean artículos para revistas u otros. En cuanto a la etapa más seria como escritor, comencé a los cincuenta años. El motivo fue desarrollar mi filosofía existencialista. Pensé que sería mucho más original verter mis inquietudes a través de los personajes de una novela.

¿Qué es lo que más te gusta de escribir?
Vivir intensamente las situaciones que describo, y viajar a los mundos que recreo. Después está la satisfacción de que te lean y alaben tu trabajo.

¿De dónde sacas las ideas para escribir?
Creo que todo se debe a que me gusta cuestionar y modelar todo cuanto toco, siempre buscando otros puntos de vista y aplicando alternativas originales a las cosas. Es la premisa en la que baso cualquiera de mis ideas, y tengo algunas que me atormentan desde hace años. Lo que ocurre es que soy consciente de que como escritor tardío debo aprovechar el tiempo y escoger muy bien qué quiero escribir.

¿Qué le recomendarías a un autor novel?
Si partes de cero y no eres un genio, lo primero y principal es averiguar si se tienen aptitudes. Para ello es necesario someter el trabajo al análisis de los expertos. No existe otra forma si se quiere avanzar correctamente. Se tienen que corregir los errores y dominar todas las materias. Es un mundo más complejo de lo que la gente cree. Una vez aprendida la técnica, luego hay que añadir la historia que uno ha pergeñado, e intentar hacerlo lo mejor posible. Aún así, y partir de aquí, el escritor se forma con mucho tesón y paciencia. Como en casi todo. Pero hay que aplicar el sentido común. Es fácil achacar el fracaso a factores ajenos. Y por último, todo escritor debería saber si escribe para inmortalizarse, o simplemente para saborear el momento.

¿Cuál es tu valoración final en el proceso de edición con Alberto Santos Editor?
Excelente. La profesionalidad manifiesta en el proceso, solo es superada por el ulterior mimo con el que se arropan las obras. Para lograr esta hazaña debe existir detrás un equipo que ame y disfrute con su profesión, como es el caso. Y que después sepa moverse, manteniendo viva la edición, tal y como hace esta editorial. 

¿Crees positivo que las editoriales pequeñas apoyen a autores españoles?
Hay mucho talento desperdiciado por culpa del sistema de valores establecido en este país. Al mismo tiempo, el rumbo que está tomando el sector novel no es el más indicado para hacerse valer de cara a las editoriales. El énfasis en la autonomía, promovida por el interés comercial de unos, está provocando una total falta de control en la calidad de las obras, debilitando las posibilidades de los que empiezan. Esto hará que el descrédito relegue a las autoediciones y a los libros sin un sello editorial competente, a la categoría más baja. La mayoría de los lectores son inteligentes, y tras algunos varapalos no se dejarán engañar tan fácilmente. Por dicha razón, las pequeñas y medianas editoriales deberían apoyar a los buenos autores españoles y rescatarlos de la ignominia. 

¿Cómo crees que influye Internet y las redes sociales en la promoción de las obras literarias actualmente?
Día a día cobra más fuerza. Solo tenemos que ver el énfasis puesto por unos y otros. Internet es una herramienta útil para publicitar un trabajo, que de otro modo no tendría la misma incidencia. Puedes llegar a cualquier punto si sabes escoger bien las rutas, y mucha más gente se entera de lo que haces y dices. No obstante, no es la panacea universal. Sigue siendo necesaria la publicidad a otros muchos niveles. 

¿Has escrito alguna otra novela antes de narrar las aventuras de Aristarco?
Sí. Durante cuatro años me agoté escribiendo una intensa obra, titulada Jinetes en la oscuridad. La fui desarrollando a ratos libres. La historia comienza en Valencia y termina en el Ladakh tibetano. Tuve que visitar lugares de mi ciudad y filmarlos, hacer planos y entrevistarme con gente. Y tuve que recabar información del Tíbet a través de un experto, que a día de hoy es amigo mío. Además, tuce que llevar a cabo una profunda labor de investigación sobre los años perdidos de Jesús de Nazaret. Terminé tan exhausto, que tras un merecido descanso me dije, que si volvía a escribir, buscaría en primera instancia mi disfrute. 
En tus libros mezclas la investigación, un riguroso marco histórico y lo paranormal. Es una combinación poco usual, ¿no te parece?
Es lo que me atrajo a la hora de elaborarlos. No hay nada nuevo bajo el sol, pero al menos sí se pueden alterar y modelar los elementos, agrediendo lo establecido. Lo novedoso constituye en sí un reto, y siempre me gustó medir las fuerzas con lo desconocido y experimentar. A esto lo llamo «instinto subversivo ».

¿Qué influencias tienen las novelas de Aristarco?
Muchas. Citar el prototipo holmesiano se hace ineludible. Pero veamos, que la flema de Clifton Webb, sobre cuyo talante construí el de Aristarco, es lo que para Graco el cuerpo y la mirada limpia de Steve Reeves. También está Verne, con su sentido de la anticipación; Tolkien, y los escritores de finales del XIX y principios del XX, con su prosa cultivada. El cúmulo de misterios y enigmas que atesora la humanidad, también hace de las suyas. Y a esto hay que añadir todas mis lecturas y disquisiciones filosóficas, así como mi bagaje en el terreno de las artes marciales, sin olvidar mi espíritu cinéfilo. Un cócktel en verdad curioso. 

¿Qué acogida están teniendo tus libros?
Creo que buena. Durante todos estos años, y aunque parezca presuntuoso, solo he recibido elogios. Entre ellos, los que más atesoro son los de los lectores empedernidos. Espero que las nuevas ediciones de Alberto Santos, apoyadas en su encomiable y esforzada labor, redunde en una mayor difusión de la saga, llevándola a los muchos lectores que aún la desconocen.

¿Crees que el dúo entre Aristarco y su compañero es básico para aprovechar al máximo los personajes?
Absolutamente. Toda pareja da pie a situaciones, que de otro modo no podrían darse. En el cine se habla mucho de la «química de los protagonistas» para que una historia tenga éxito. Lo mismo ocurre en las novelas. El contraste entre los dos personajes me permite abordar con eficacia los momentos de coyuntura, y desarrollar con fluidez y armonía, no exento de ácido humor, muchos de los temas que barajo. Soy consciente del carisma que poseen Aristarco y Graco, y del efecto que produce su relación. Doy gracias por haber logrado algo así.

¿Por qué elegiste ese lugar y momento para la novela de "En la Noche".
Por el reto que suponía llevar el tema principal a una época inusual para él. Ya sabes que busco la originalidad. Mi carácter hace que rehúya esa especie de mímesis colectiva y me hace combatir con denuedo lo prosaico y trivial, aunque a veces yo mismo lo roce. Por otro lado, buscaba amplificar la tensión de un modo novedoso, y se me ocurrió que una pequeña ciudad, cercada con un terrible depredador en sus entrañas, sería lo suyo. Y aquí puedo contar una anécdota. Estuve enviado el manuscrito a los editores durante año y medio. Y hete aquí, que al año de ver la luz, sale una obra de Pérez-Reverte, titulada El asedio. Vaya casualidad, ¿no? Aunque la premisa era la misma, al menos no se parecían en nada más.

¿En qué género literario crees que encaja mejor tu obra?
Es complicado. Al aglutinar e hibridar los géneros el resultado se mece en la ambigüedad. Hay quien habla de thriller histórico; pero, aunque ello defina alguna de las novelas, resultaría inexacto en el cómputo global. Podríamos decir que son novelas de misterio, a pesar de que tal definición se torna confusa. Tal vez por eso la originalidad requiere reformulación, y la saga de Aristarco necesite su propio espacio. 

¿Cuál es tu personaje favorito de las historias de Aristarco?
Es una pregunta de difícil respuesta, porque siguiendo con el proceso natural, dividí mi personalidad entre los dos personajes protagonistas. De ahí que me resulte del todo imposible elegir entre Aristarco y Graco, pues son las mitades de un todo. No obstante, mi vena romántica hace que mire con ojos tiernos a Graco y a su convulso mundo interior.

¿Qué le dirías a alguien que no conoce tus novelas para que las leyera?
Que en la vida hay que experimentar y leer temas variopintos. Las sorpresas están a la vuelta de la esquina para quien sabe explorar el entorno. Así es, en definitiva, como aprendemos. Pero hablar bien de los hijos de uno es tan natural como inocuo. Lo único que puedo decir, es que al menos se trata de un trabajo novedoso, lleno de grandes sutilezas, y donde nada es lo que parece. Por dicho motivo resulta infructuoso colgarle una etiqueta. Contiene suficientes elementos como para que agrade a un amplio sector del público. Y son obras que condesan y sintetizan, por lo que su jugo puede ser extraído en una segunda lectura, una vez mondada la capa superficial. Y es que, mi sueño más ambicioso siempre fue crear una obra imperecedera.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Hablando con los lectores de La sonrisa del chacal



La sonrisa del chacal


Miriam Castillejos Río 
Me encantó, lleno de suspenso y bien ambientado. Lo sumerge fantásticamente en ese mundo antiguo, con intrigas, escapes y un buen final.

Nicolas Davila
Que rico leer algún escrito que de entrada te atrape y que te muestre una bonita combinación de historia y ficción bien lograda, gracias.
El principio del libro me resultó un poco árido debido al lenguaje usado, pero según se me iba adentrando en la trama me enganchaba cada vez más. 
Me gustaría saber si hay o va haber una segunda entrega de nuestro amigo Aristarco.
Por el momento voy en el primer capítulo. Mi impresión: una narrativa culta y rica en matices, de esa que tienes que leer despacito para saborear la construcción de sus frases. No es un libro que pueda leer alguien acostumbrado a la lectura fácil de los bestseller, debe ser alguien dispuesto a emprender el reto de disfrutar no solo de la historia sino también del lenguaje. Eso sí, ese estilo no debe ser trasladado a los diálogos, los personajes necesitan hablar como personas de la calle para ser reales y creíbles.

Gracias por vuestros comentarios. Mi estilo, como bien dice Lucía, no es de lectura rápida; entre otras cosas, porque rehúyo el libro de usar y tirar. Muchos libros de hoy día nacen con vocación al olvido. Fiel a los principios de los autores recordados, persigo un libro intemporal que pueda tener más de una lectura, pues en mis novelas hay varias tramas, algunas tan importantes como la principal. En sucesivas lecturas siempre puedes descubrir nuevas cosas. Me gusta "el flujo de las conciencias" que utilizaba Virginia Wolf. Y como diría Michael Cunningham, autor de Las horas: "A pesar de mi juventud y escasa formación como lector, cuando leí La señora Dalloway capté la música y belleza de las frases. Nunca se me hubiera ocurrido que pudiera hacerse eso con el lenguaje".
En cuanto al comentario de Lucía sobre los diálogos, no estoy de acuerdo. De hecho, me molesta mucho cuando veo un filme o una serie ambientada en época antigua, y hablan como aquí y ahora en la calle. Precisamente, si cuidas un poco el diálogo y lo equilibras con la época, logras una mayor ambientación y verosimilitud.
Una lectura interesante, amena, fascinante.
Atrapa desde la primeras páginas y lleva al lector al placer sublime de la lectura.
Un libro altamente recomendable y que nadie que se precie de lector debe dejar pasar por alto.
Sin duda, interesante.
Me gustó mucho la sinopsis, es de mi tipo, jehehe... voy a empezar a leerlo, Gracias! :D
Hola amigos. Deciros que Alberto Santos Editor va a comenzar a reeditar las novelas de la saga de Aristarco de Alejandría a partir de la primavera del 2015. Un abrazo a todos los que leéis sus aventuras.
Saludos, José.
Su obra está bien construida en lo que se refiere al argumento y a la exposición de los echos, su lectura se hace fácil. 
Realmente me ha gustado, Ud. sabe mantener el suspenso. Solo le puedo decir que le de una revisión en la ortografía porque parece haberse escapado por allí algunas faltas.
Estimado Luis Augusto. Gracias por la buena acogida de la novela. Creí que la editora que lo publicó en 2011 habría hecho las correcciones. De todas formas, como va a ser reeditada será sometida en su momento a una minuciosa revisión para corregir los pequeños fallos que pueda tener.
Sí, efectivamente me ha gustado, lo he leído en pocos días, (estoy de vacaciones).
Me parece acertada la descripción de los protagonistas, una estupenda mezcla de caracteres. También el relato de los acontecimientos.
Me podría aconsejar cual sería conveniente para leer a continuación?
Lo he pasado muy bien leyendo este. Muchas gracias.

José Ramón Sales

Gracias, Josefa, por la valoración. El génesis de la saga de Aristarco tiene su comienzo con la novela En la noche, que en la actualidad reedita Alberto Santos Editor. Espero que dentro de poco pongan a la venta la versión electrónica. No obstante, Renacidos comienza cuando termina La sonrisa del chacal, con los protagonistas en alta mar, huidos de Alejandría. Al filo de la tiniebla, la cuarta novela y la más erótica, es la que ha suscitado la reedición de las obras. Saludos.
Gran libro, Renacidos. Personajes y trama muy bien construida. Me has dejado con la miel en los labios deseando leer mas aventuras de Aristarco y Graco, y convertirlos en parte de mi galería de héroes llenos de humanidad.
Gracias por el comentario, Aritz. Y has dado en el clavo en cuanto a la fuerza que emana de los dos personajes principales. Ellos son las novelas.
La primera novela del ciclo de Aristarco de Alejandría es En la noche, donde ambos protagonistas se conocen. Le sigue La sonrisa del chacal, Renacidos y Al filo de la tiniebla.
Renacidos me ha gustado más que La Sonrisa del Chacal, creo que tiene un final menos forzado, aunque más sangriento.
Para mi ha sido un libro muy entretenido y recomiendo leerlo.

José Ramón Sales

Gracias por el comentario, Luis. Completamente de acuerdo con lo del final de La sonrisa del chacal. Tanto es así, que para la nueva y elitista reedición de Alberto Santos Editor, he añadido un capítulo nuevo, titulado A la luz de la luna, alargando así ese clímax final. Un abrazo, y enhorabuena por tan acertado análisis.









domingo, 14 de junio de 2015

Mi aventura en la feria del libro de Madrid de 2015

13 de junio de 2015

    Una jornada de mucho trabajo. Así es como defino la experiencia acaecida el trece de junio de dos mil quince. Llegamos al filo de las 11.3o horas. La feria llevaba media hora abierta y la gente fluía ya por el paseo demorándose en las casetas. En la 290 un cartel anunciaba la firma de "En la noche" con una foto mía, informal hasta la médula. 
     Estar dentro o fuera de la caseta, marca una vital diferencia; dos mundos que se dan cita bajo una pasión común. Puedo asegurar que casi nunca faltó gente agolpada en el mostrador. A veces vendíamos a cuatro bandas, y tomábamos un breve respiro de cara a la siguiente embestida. No dejaba de asombrarme lo mucho que la 290 vendía. Todos los autores firmamos muchísimos ejemplares; pero esto no se hubiera dado sin el demiurgo Alberto Santos, verdarero y carismático faro atrayendo hacia su luz el río incesante de luciérnagas. Todo un artista de la venta y un malabarista de las emociones humanas. Comprarle un libro resulta tan natural como encantador. Te embelesas escuchando cómo desgrana cada obra, a la que ama como si fuera un hijo.
     Mis devaneos con los lectores me proveía de una singular emoción. Descubrirles quién era Aristarco, la novela y la saga, resultaba tan agotador como hermoso; personas que eran perfectos extraños, a excepción del hilo umbilical que nos unía como amantes de las letras. Pero nunca el triunfo pertenece a uno solo, y en este sentido, los maravillosos diseños de Carlos L. García-Aranda son de una importancia capital, pues la espectacular portada llamaba la atención de los lectores. Captarlos y firmarles el libro era un soberbio y maravilloso triunfo. Una sensación nueva, a la que sucedían esas fotos que reflejan un instante nada forzado. Algunas no pudieron tomarse porque no procedía, o bien porque se trataba de una compra para un regalo. Otras, lamento decir, que no han salido bien y se han pixelado. Para este reportaje se han escogido algunas de las más representativas.
     Y así pasó el día, con un necesitado decanso de dos horas para comer y reponer fuerzas. Por la tarde comencé a acusar el cansancio, pero una fuerza mayor me impelía hacia los lectores, a los que seguí capturando en mis redes mientras mi garganta se tornaba áspera. Cuando me despedí, sobre las 20.30 horas, llevaba conmigo el sabor de la victoria, el sincero abrazo de Alberto y la cálida despedida del equipo que componía esa sólida y arrolladora nave que era la 290.


Mi esposa flanqueada por los buenos mozos de mis hijos.
 
Tras el cálido recibimiento. A mi lado, el editor Alberto Santos, y las autoras T.F. Famux y Eva Zamora.

    
No tardó en llegar el primer lector.

La primera de muchas firmas. No sabía lo que me aguardaba.
Radiante en la primera foto.
Pronto, un muro de lectores. A partir de aquí fue un no parar.
La gente quedaba atrapada con el hechizo de Aristarco Sales...
... o José Ramón de Alejandría, como diría mi amigo Petreñas.
Llamaba la atención que fuera una sólida saga con varios títulos.
Me dí cuenta de lo mucho que leen las mujeres.
Les gusta escuchar por boca del autor las peculiaridades de la obra.
Y les encanta hacerse una foto informal.
Este lector ya venía con la obra leída. Me dijo lo mucho que le había gustado. Le firmé su ejemplar y contesté a todas sus preguntas. Estaba ansioso por leer siguiente aventura de Aristarco.
Otro futuro seguidor de Aristarco. Espero sus correos para hablar de la saga.
Los interesados se sucedían. Yo no paraba de hablar. La foto era el descanso.
He aprendido a plasmar bonitas dedicatorias en poco tiempo.
Comienzo a experimentar los primeros síntomas de cansancio.

Pero grande es mi temple y el filo de mi voz.
Mañana y tarde fueron iguales, para regocijo mutuo.
Algunas veces no había espacio para sacar la foto.
A este lector le gustaba Numancia y quedó intrigado por la premisa.

Buscando hueco para la foto. A veces no era fácil.
Jose, un buen amigo de mis hijos, y la única persona conocida.
Aquí se aprecia mi agotamiento. ¿Qué pasará si me hago famoso?
Congelar el instante era emotivo. Un recuerdo para siempre.
Las firmas siguieron sucediéndose hasta la hora de marchar.
Los lectores eran francamente encantadores.
Junto a Carlos L. García-Aranda, socio de Alberto Santos y diseñador de la maravillosa portada.
Despedida junto a la compañera autora, Lourdes T. Castillo, y Alberto Santos.

lunes, 11 de mayo de 2015

En la noche. Primer título de las nuevas ediciones de Alberto Santos Editor






EN LA NOCHE
José Ramón Sales

El primer caso de Aristarco de Alejandría.

Año 133 a. de C. Últimos días del asedio romano a la ciudad de Numancia. El gran estratega Publio Cornelio Escipión va a conquistar el último baluarte hispano, después de haber exterminado las ansias de Cartago.
Aristarco de Alejandría viaja a la ciudad sitiada, reclamado por su amigo Alucio, miembro del Consejo de la ciudad, para resolver una serie de enigmáticos asesinatos perpetrados en la hostil y agonizante urbe. Pero solo cuenta con diez días, antes de que el cónsul romano arrase el lugar.
En un puro ejercicio de habilidad y supervivencia, y en una carrera contra el tiempo, Aristarco, con la ayuda de un extraño aliado, deberá intentar desentrañar la misteriosa cadena de muertes, mientras sortea los innumerables peligros que lo llevarán a enfrentarse con una fuerza oscura y terrible: la fuente de la que emanan nuestras peores pesadillas.

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Foto de portada




viernes, 1 de mayo de 2015

La reedición de una saga



     El carismático Aristarco de Alejandría está a punto de incidir con su peculiar intelecto e ingenio en las mentes de los degustadores de misterios, capaces de vivir con la intensidad requerida sus inquietantes aventuras. Exploradores de otra realidad, Aristarco y su amigo Graco os introducirán en la fascinación del mundo antiguo antes de Cristo, en una época en la que todavía quedan cosas por descubrir, pues a día de hoy la arqueología sigue dando luz a nuevos hallazgos que promueven una nueva interpretación de la historia. 
     La saga de Aristarco tiene varios planos de lectura. Por un lado, el tema detectivesco y el lado oscuro de la impronta humana, preñada de enigmas y miedos. Por otro, el escenario histórico, fielmente retratado hasta en los más nimios detalles. Y acogiéndolo en su seno, el sutil abrazo del elemento filosófico y existencial en el cual todos nos vemos retratados. 
     Así pues, la saga de Aristarco no es una saga al uso, a la que podamos etiquetar con cierta facilidad. Sucesivas lecturas han aportado nuevos mensajes a aquellos lectores que saben profundizar e ir más allá de lo que se contempla en la superficie. Componiéndose de varios niveles, mi deseo como autor es que cada lector disfrute con la parte que más se acomode a él. 
     Una saga como ésta necesita de un editor capaz de profundizar en el alma de la obra y así hacer que surja con ansia renovada en el mundo literario. A este efecto, Alberto Santos ha captado con exquisita dilección su impronta, proyectando hacia el público un trabajo cuidado y elitista, propio de quien ama su trabajo.
     Solo me resta desear que los muchos lectores que aún desconocen la saga, puedan vivirla y disfrutarla a través de esta edición revisada y comprometida, capaz de satisfacer al lector más exigente. 

     José Ramón Sales